Feb 282011
 

David de Miguel ÁngeloEl Manifiesto de los Hombres en contra de David de Miguel Ángelo

 

5:14 Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos;
Su cuerpo, como claro marfil cubierto de zafiros.
5:15 Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino;
Su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros.

(Cantar de los Cantares)

Esta primavera, se cumplirán dos años desde que aconteció un milagro en mi vida. Este milagro se llama deporte, en muchas de sus variedades (levantamiento de pesas, saltar la cuerda, jogging, ejercicios pliométricos, entrenamientos con el saco de boxeo etc.) las cuales encontré unidas de manera más completa en el entrenamiento preparativo para los combates de boxeo, el más difícil y complejo deporte. Trabajando en el campo cultural, he observado muchas veces, la actitud llena de desprecio de muchos intelectuales hacia la gente que dedica su tiempo a las actividades físicas, como si la preocupación por el deporte fuera vanidad en relación al aspecto físico o prueba de un intelecto flaco (sólo los que no tienen la capacidad mental de hacer otra cosa escogen el deporte).

Feb 272011
 

Pugilisti, frescaARTA VS. SPORT


“Bratele-i sunt de aur cu

topaze impodobite, pieptul lui e scut de fildes cu safire ferecat.

Stalpi de marmura sunt picioarele lui, pe temei de aur asezate.

Infatisarea lui e ca Libanul si e maret ca cedrul”

(Cantarea cantarilor 5, 15-16)

In aceasta primavara, se implinesc 2 ani de cand s-a intamplat un miracol in viata mea. Acest miracol se numeste sport, in multe din variantele lui (ridicare de greutati, coarda, jogging, exercitii pliometrice, etc), pe care le-am gasit inmanuncheate intr-un mod desavarsit in antrenamentul pregatitor pentru meciurile de box, cel mai greu si complex sport.

Mar 172010
 

DeEva Defesesdicado al novelista

Héctor Martínez Sanz

Para ser un hombre, hay que tener honor

 

por Eva Defeses

 

En la vida de una mujer sólo hay lugar para un amor, pero en la vida de una chica el imaginario romántico es mucho más extenso. Tenía 12 años cuando me enamoré por primera vez. Se llamaba Héctor. Hay quien dice que nunca se olvida el primer amor y lo cierto es que me fue imposible olvidarlo. ¿Qué tenía él de especial? ¿Por qué me enamoré de él y me daban igual los demás? Desde los 12 años, el nombre Héctor ha sido para mí sinónimo de la palabra “honor”. Con cada verso de la Ilíada, Héctor me enseñaba lo que era el honor, la valentía, el respeto y el amor hacia una mujer, un hermano, un país. Me daban asco Paris y Aquiles. En mi corazón sólo había lugar para él, Héctor, el más valiente, el único honrado. No me gustaban los dioses ni otros héroes de la mitología griega.Ulises no me supo impresionar y tampoco Hércules. Fue Héctor quien me dio la más importante lección de la vida: no puede haber amor sin honor, ni amistad, ni fraternidad, ni valentía. Para ser un hombre, hay que tener honor, me sigue diciendo Héctor, el domador de caballos.