Feb 282011
 

David de Miguel ÁngeloEl Manifiesto de los Hombres en contra de David de Miguel Ángelo

 

5:14 Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos;
Su cuerpo, como claro marfil cubierto de zafiros.
5:15 Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino;
Su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros.

(Cantar de los Cantares)

Esta primavera, se cumplirán dos años desde que aconteció un milagro en mi vida. Este milagro se llama deporte, en muchas de sus variedades (levantamiento de pesas, saltar la cuerda, jogging, ejercicios pliométricos, entrenamientos con el saco de boxeo etc.) las cuales encontré unidas de manera más completa en el entrenamiento preparativo para los combates de boxeo, el más difícil y complejo deporte. Trabajando en el campo cultural, he observado muchas veces, la actitud llena de desprecio de muchos intelectuales hacia la gente que dedica su tiempo a las actividades físicas, como si la preocupación por el deporte fuera vanidad en relación al aspecto físico o prueba de un intelecto flaco (sólo los que no tienen la capacidad mental de hacer otra cosa escogen el deporte).