Sep 272014
 
Diego Vadillo López

Diego Vadillo López

Diego Vadillo López

GAMAS es una desasosegante novela que, precisamente por eso, mantendrá sujeto a quien incursione en ella, dado que el tránsito de unos personajes de impronunciables nombres por un mundo demoníaco y áspero nos impedirá desembarazarnos de la trama, de un argumento dentro del cual interaccionan unos jóvenes a merced de un mundo inhóspito, a semejanza del nuestro pero con ingentes elementos novedosos e inverosímiles que allá resultan pura cotidianeidad.

En “Gamas” se hace transcurrir la trama por un universo de paccionada coexistencia entre demonios y ¿humanos?  en lo que acaba siendo un equilibrio inestable que pedirá ir consumiendo páginas para conseguir ir desembarazando entuertos, mas cuando eso se intente nuevos nudos surgirán entremezclados en una apoteosis del desconcierto.

Aunque hay una protagonista principal (Nizarette, apodada Rina), otros personajes también están dotados de relevancia, alternándose incluso el punto de vista narrativo en primera o tercera persona, que, a la vez, nos da la oportunidad de ingresar en el interior de estos, a lo que se une el ingente uso del cauce dialógico, matiz que aporta una mayor cercanía a los personajes, pues, además de llegarnos sus cuitas de primera mano, estas quedan mayormente precisadas merced a las acotaciones que ellos mismos hacen dándonos paso a sus conjeturas intrínsecas. Y es que capítulo a capítulo se va alternando el narrador, acaparando diferentes personajes el punto de vista de la historia.

Proliferan los tintes surreales y fantasiosos en combinación con la atmósfera inquietante y, por momentos, angustiosa que teje la autora. Eso, unido al aludido perspectivismo narrativo, hace del todo desconcertante a la obra.

Otro aspecto a destacar es el trasfondo sentimental, que, por entre la fronda de sucesos impactantes, avanza de fondo en todo momento. Pareciera ser el motivo que ayuda a la pareja protagonista a no claudicar tras los numerosos enveses sufridos, aunque llegando al final las cosas mutan de manera insospechadas.

Realidad e irrealidad, vigilia y sueño, ensoñaciones y presagios, inesperados desdoblamientos… van adobando un contexto en el que los “invocadores” libran a toda hora justas con los siempre acechantes demonios. Aunque no son únicamente estos los que provocan constantes quebraderos de cabeza a los personajes (los yuklos también adquirirán notable presencia), no dejando prácticamente espacio para que la honda historia de amor entre Rina y Ruykiney se desarrolle en toda la plenitud a que la mutua pasión abocaría. ¿O quizá es que nada ocurre gratuitamente? (el lector habrá de estar atento a los impensados giros).

La fantasía y lo mistérico se dan la mano en esta novela de tintes góticos en los que lo fantástico es llevado a emplazamientos harto tortuosos y altamente peligrosos.