Feb 212010
 

Eva Defeses: ¿Nos puedes contar un poco sobre los principios artísticos de Alberto? Sé que fue un pintor auto-didacta. ¿Frecuentó algún taller de pintura? ¿Cómo y cuando se despertó en él el deseo de dedicarse a las bellas artes?

Néia Cunegatto: Siempre tuvo gran talento para el dibujo, desde niño destacaba por su don. Fundamentalmente auto-didacta, tuvo pequeñas incursiones en los talleres de Horacio Butler, Santiago Cogorno y Juan Carlos Castagnino…Desde adolescente se iba a los escarpados de Mar del Plata para pintar, cuando no estaba trabajando. Aparte de su mundo interior, se inspiraba en el arte popular; en la juventud hizo una recolección sur americana de fotografías pintadas a mano. Él no tenía dificultad para resolver aspectos técnicos pues nació artista plástico, nunca lo dudo y decía que no sabía hacer otra cosa.

Eva Defeses: Alberto se dedicó con mucha pasión a varios campos de las bellas artes: murales, escultura, diseño, ilustraciones y, obviamente, pintura. ¿Qué es lo que más le gustaba hacer?

Néia Cunegatto: Le encantaba dibujar. Lo atraían las superficies en que el grafito deslizaba suavemente, por eso estaba siempre buscando papeles que soportasen bien los líquidos. Encontró en la trementina y el papel schoeller un muy bueno resultado y practicaba una búsqueda de la relación entre los colores y los espacios. También le gustaba modelar en arcilla, rasquetear sobre piedras, bronces y maderas para hacer los grabados. Debe ser que le gustaba toda la variedad de soportes que usaba, pues siempre estaba buscando la mejor manera de transmitir plásticamente sus ideas y sensibilidad.

Eva Defeses: Durante vuestra vida junta, que comenzó, hace 20 años en Brasil, vivieron y trabajaron en varios países. Cuéntanos un poco sobre esta aventura, ¿en qué países vivieron y qué os hacia irse para otro nuevo?

Néia Cunegatto: Tanto Alberto, como yo, éramos andarillos, de hecho nos hemos encontrado en un lugar donde los dos estábamos de paseo, en verdad habíamos ido a Buzios para encontrarnos uno al otro… Yo sabía desde niña que en este balneario encontraría el gran amor de mi vida. Había recibido señales, indicándomelo a los 12 anos. Vivimos en Buzios durante dos veranos y un invierno. De ahí para Buenos Aires, luego Lisboa, Sintra, con excursiones por España, Francia, Alemania, volvimos a vivir en Brasil y otra vez en Portugal y por último Buenos Aires nuevamente. Yo no estuve con Alberto en Roma pues él estuvo por allá en los finales de los 70 y en este tiempo no nos conocíamos. ¿Qué nos hacia cambiar? El arte. A veces las condiciones internas (inspiración y afectos) y externas (invitaciones para muestras y murales) se mostraban más favorables allí, otras allá…

Eva Defeses: ¿Cómo describirías la vida de la mujer de un artista plástico? Trabajaban juntos y, en Lisboa, me gustaba observar como te encargabas de casi todas las cuestiones prácticas, tanto de las de la vida personal como de las exposiciones. ¿En qué consistía exactamente tu trabajo y tu aportación (tan valiosa) a la divulgación de la obra de Alberto?

Néia Cunegatto: Ser esposa es una condición única, creo. Es encontrar a alguien con quien compartir la integridad de uno, o sea, lo bueno y lo malo. Y esto sólo ocurre si existe un gran amor. Es un privilegio. El hecho de que el compañero sea un artista agrega un plus de sensibilidad sólo sostenible porque los dos son artistas, así se comprenden y apoyan mutuamente. El papel que ejerzo, hasta el día de hoy, con respecto a la obra esimportante para mí porque la admiro y sé que no todos los días nacen seres con la capacidad, coraje y coherencia que tuvo Alberto. Sí, hay muy buenos artistas pero yo intimé y conocí profundamente a éste. Si tuvierala posibilidad de conocer otro que me conmoviera tanto como él, seguro haría lo mismo pues este es mi trabajo y amo hacerlo. En los primeros tiempos, justo después de conocernos, empecé a atender en la Galería de Buzios, vendiendo los trabajos. Después comencé realmente a trabajar en el área de las Relaciones Públicas, es decir búsqueda y contractos con galerías, con la Fundación Berardo, con coleccionistas privados, realizando sola, sin la presencia de Alberto muchos de los contactos y hasta exposiciones enteras. Me hacía cargo de la contabilidad, listado y valores de las obras, de la compra de materiales para el taller, ayuda en el montado y desmontado de telas sobre bastidores, embalaje para transportes, organización y limpieza del taller (pues Alberto no permitía que otra persona lo hiciera), además de las tareas y compras para la casa y sobre todo con mucho gusto y amor, un apoyo afectivo de escucha atenta e interesada al mensaje artístico de Alberto.

Eva Defeses: Tu trabajo para la promoción de la obra de Alberto continúa hoy también. ¿Organizaste algunas palestras y exposiciones en Argentina? ¿Qué habrá en el futuro? El Sr.  Álvaro Lobato de Faria, el director coordinador del Movimiento del Arte Contemporáneo de Lisboa, uno de los principales apoyantes de la actividad de Cedrón en Portugal, me contó algo sobre un gran proyecto de homenaje a Alberto que vosotros estáis preparando. ¿De qué se trata?

Néia Cunegatto: Hablé apenas una vez sobre nosotros, desde que Alberto falleció. Estuve muy ocupada desde la parte interna organizando la colección y haciendo el proyecto para el libro y las exposiciones en los países en los que Alberto vivió y amo y que, además, tienen murales y coleccionistas privados. Ahora es el  momento de los sponsors, encontrar los medios económicos para la realización, tanto en Portugal como Brasil, Venezuela, Italia y hasta mismo aquí en la Argentina. El proyecto está listo.

Eva Defeses: Ya que mencionamos el período portugués de Cedrón, ¿cómo comenzó la colaboración con el coleccionista portugués Joe Berardo? Alberto hablaba sobre una exposición en la Isla de la Madera, donde acudió Berardo y compró todas sus obras. Este fue el inicio de varios proyectos que Cedrón hizo para el coleccionista, ¿puedes explicar mejor en que consistieron?

Néia Cunegatto: Corría el ano de 1991, estábamos en Lisboa, y venía el verano. Yo sugerí a Alberto que hiciéramos una muestra para el mes de agosto en un lugar donde la gente se iba de vacaciones dándole a escoger entre Algarve y La Isla de la Madera. Le pareció una buena idea y me dijo que eligiera yo, por mi intuición. Así lo hice: elegí la isla además de tomar un avión e irme para allá a buscar el lugar para exponer. Encontré un maravilloso edificio de Oscar Niemayer: el Casino Park Hotel, pero ellos no tenían una persona especialmente encargada para organizarexposiciones, por lo que yo lo hice. Me quedé todo el mes en la Isla mientras trataba de lograr una entrevista con el Comendador Berardo pues el responsable cultural de la embajada de la Argentina, en aquel entonces el Dr. Raúl Maqui lo conocía y nos había entregado una carta de presentación. En los últimos días se dio nuestro encuentro, Joe vino a la muestra y compro todos los trabajos y acertamos un almuerzo entre él y Alberto para conversar sobre un encargo. Desde entonces estuvimos trabajando para la Fundación Berardo. Fueron 450 metros cuadrados en azulejos de distintas formas y tamaños constituyendo los muchos murales que son: La aventura de los Portugueses en el Japón, La Historia de Portugal y la Historia del Vino. Además el coleccionista ha adquirido pinturas, dibujos y esculturas del artista.

Eva Defeses: Una de las cosas más evidentes en Alberto era su amor a Argentina. Había una gran bandera de su país en su taller y hablaba constantemente de Argentina, con gran dolor y ansia de volver. Y volvió para su querida Argentina en 2004 después de una peregrinación por el mundo de 30 años. ¿Cómo fue la vuelta a casa? ¿Cómo recibió Argentina a su hijo rebelde?

Néia Cunegatto: Fue todo muy rápido, los artistas y medio artístico de su generación se acordaban de él  con la misma admiración de siempre. Sin embargo eranecesario un trabajo de difusión de su retorno, mostrar lo que él estaba haciendo ahora, participar en los salones. Igual, lo estaba haciendo. Ya en Oeiras (Portugal), antes de venir preparó gran parte de la muestra “Carteles” que hizo en el 2005 en la Galería Sylvia Vesco, estuvo en Arte BA en 2006, ganó el Primero Premio de Dibujo en el Salón de Santa Fé también en 2006 y tenía muchos proyectos, entre ellos hacer La Historia de Argentina también en cerámica, como la de Portugal y una muestra en la Galería Empata que se hizo, tres meses después de su partida como un homenaje póstumo.

Eva Defeses: ¿Cuáles eran los artistas preferidos de Alberto? Sé que en el campo de la escultura le gustaba mucho Constantin Brancusi, ¿pero qué pintores apreciaba? Hizo una vez una reinterpretación del cuadro “La Lección de anatomía” de Rembrandt, ¿hay otras inspiraciones en su obra?

Néia Cunegatto: Creo que los clásicos todos. Lo escuché decir muchas veces que la pintura era antes de Velásquez y después de Velásquez.  Le gustaba el inglés Hogarth y tenía especial atracción por los pintores outsiders, él proprio así se consideraba. Estuvo en Lausanne en el Museo del Arte Bruto que fundó el francés Jean Dubuffet dedicado a este arte, en las fotos de este viaje se le ve muy feliz…con una cierta aura de pertenencia, un bálsamo para el inagotable estado de soledad que siempre sentía.

Eva Defeses: Cuáles eran los temas preferidas en su pintura, ya que su cultura era inmensa y de una abundancia poco común, que abarcaba literatura, arte, historia, cine, adoraba a Dostoievski y tenía una curiosidad de niño…

Néia Cunegatto: Cuando figurativo, retrataba fundamentalmente la condición humana: lo chocaba la injusticia, la pobreza de  alma y material, el sufrimiento en general. También la belleza, las mujeres, los paisajes. Había una búsqueda con la línea. Se nota que aún buscaba saber hoy en día, después del largo camino de la representación plástica que se ha hecho en la historia, ¿para qué estaría todavía el dibujo; cómo y de qué forma podría aportar algo más, todavía?

Eva Defeses: Su sobrina Lucia Cedrón, joven y premiada directora y guionista, hizo un documental sobre Alberto, con Alberto, “El azul del cielo”,  un año antes de su desaparición. Creo que en España todavía no se estrenó, ¿puedes hacernos una presentación corta de la película?

Néia Cunegatto: Voy a decirte lo que está en la presentación del DVD – “En una visita al atelier del artista plástico argentino Alberto Cedrón, la actriz Ana Celentano nos invita a recorrer, junto con él, su más reciente trabajo, como así también algo de su abundante y diversa obra que sobrevivió a múltiples mudanzas y al exilio. Entre charlas, surgen fragmentos de su infancia, de sus viajes, sus amores, sus hermanos, su cocina, sus tangos, sus creencias, sus miedos, su ironía y su memorable sentido del humor. EL AZUL DEL CIELO se realizó a lo largo del 2006 y concluyó días antes del  inesperado fallecimiento de Alberto ocurrido a 1º de marzo del 2007, cuando estaba por cumplir 70 años.”

Eva Defeses: ¿Algunos planes de organizar muestras de su obra en España? La Revista Niram Art y el Espacio Niram apoyan mucho esta perspectiva, pero con certeza habrá interés de otras entidades españolas o argentinas en España, y nos gustaría ver más de Cedrón aquí.

Néia Cunegatto: Sí, estaría muy bueno. Uno de los últimostrabajos de Alberto fue ilustrar el “El Mandarín” de Eça de Queiros publicado por Libros del Zorro Rojo de Barcelona, creo que se puede conseguir en las librerías de España. Además el actual adicto Cultural de la embajada de la Argentina, Sr. Jorge Alemán fue amigo de juventud de Alberto y conoce su valor como artista plástico de maneras que en algún momento, seguro, se darán las condiciones…

Eva Defeses: Muchísimas gracias, Néia.

Néia Cunegatto: A vosotros.