May 202010
 
picasso

 

Ya Baudelaire, en “El pintor de la vida moderna” de 1863, en un capítulo, que titula “L’artiste, homme de monde, homme de foules et enfant” hace hincapié en la importancia para un artista de tener una visión del arte “no ultrajada” por ningún velo social o educativo. Constantin Guys, su “artista de la vida moderna”,  « eut l’audace de jeter sur une feuille blanche de l’encre et des couleurs, pour dire la vérité, il dessinait … comme un enfant ». Es esta ingenuidad suya, a la hora de dibujar, la que hace su modernidad. Explica que, al igual que los niños, se interesa por todas las cosas del mundo, no hay en él, ninguna que sea indigna de ser retratada para Monsieur Constantin Guys, (cómo ocurre en el cubismo “ Son cosas simples, dice Kahnweiler, cosas que gustan a los cubistas.

Cosas de los que fueron los primeros en darse cuenta del valor, vasos, botellas…” ) y esto ocurre también gracias a esa visión ingenua de la realidad. “L’enfant voit tout en nouveauté, il est toujours ivre” nos cuenta el poeta. Una frase de este capítulo nos es crucial : « Toute pensée sublime est accompagnée d’une secousse nerveuse » (así define Baudelaire la inspiración). Al igual que Kahnweiler nos cuenta en el capítulo VII “Nuevas posibilidades: representación del movimiento. Ornamentación” hablando de la pintura abstracta, que al no tener ninguna forma reconocible, “ No es pintura… sus obras sólo quieren ser decorativas… no fue el impulso artístico sino el afán de adorno el que las motivó… es ornamentación” Para que haya “pintura”, tiene que quedar al menos un ligero tinte figurativo, como ocurre en el cubismo, pero sin que se llegue a la abstracción según el escritor. La pintura debe de estar motivada por esa “secousse nerveuse” o impulso artístico : la necesidad impulsiva de crear, a partir de lo que se ve. Así concluye  Baudelaire que « Le génie, n’est que l’enfance retrouvée a volonté… c’est cette curiosité qu’il faut attribuer a l’œil… des enfants devant le nouveau quel qu’il soit ». El arte a partir de finales del XIX, ha pasado a ser arbitrario, ya no existe un criterio para decir si una obra es buena o no, lo que se propone aquí, es que una obra es digna de llamarse obra, cuando es impulsada por esa necesidad de creación. Sin embargo, Apollinaire, en “Los pintores cubistas” fue consciente de que los pintores cubistas establecían una relación con la realidad que debían de representar de manera muy diferente a los artistas tradicionales, pero que nunca pudieron regresar del todo a la manera del mirar inocente del pasado, pues ya habían conocido las obras anteriores a las de su tiempo y tenían una visión “manchada”.

Hacia 1906-1907, se fija el  inicio al periodo cubista con “Las señoritas de Avignon” de Picasso. A finales del XIX, en Paris, el arte ha tomado un rumbo diferente, desde los inicios de la “vanguardia” más primitiva: el Romanticismo con Delacroix. De cierta manera se ha querido cambiar el arte objetivo tradicionalista por el arte a través de la visión de su creador, mucho más subjetivo. Muchos artistas van a realzar la subjetividad, la simplificación de las figuras y la necesidad creadora cómo impulso artístico en sus obras. No obstante, estas nuevas corrientes, se escondían a menudo bajo una intención de objetividad, cómo el impresionismo, que se decía científico y por lo tanto más realista. Pero según mi parecer esto sólo era propaganda para un público que no acostumbrado al cambio, que rechaza estos nuevos movimientos “bizarres”. En estos momentos el cambio se estaba gestando, empezando por el color desde la época romántica.

El cubismo, va a surgir en ese mundo de revolución anti-académica que rechaza las reglas de la perspectiva matemática, las proporciones y el canon. Los artistas anteriores a Picasso y Braque, han abierto un camino nuevo en la pintura, que ha dejado de mirar por fin a la estética clasicista. Para proponer una alternativa, se ha mirado lo que les queda lejos, tanto en el tiempo cómo en el espacio: por un lado, el arte oriental, tanto lo árabe (por ejemplo Delacroix), cómo lo asiático, por ejemplo, las estampas de Okusai de la primera mitad del XIX que llegaron hasta Francia. Gauguin por su parte miró la Polinesia. Esta tendencia, se continuará en el siglo XX, Kandinsky, por ejemplo, según Pegg Weiss se interesó por las expresiones artísticas populares siberianas relacionadas con el Chamanismo. Por otro lado, también existe una relación de estos nuevos movimientos, con lo lejano en el tiempo, por ejemplo el mismo Gauguin ha sido muy relacionado con el arte egipcio, al igual que Seurat, por el estatismo de las figuras. Paralelamente aparece una arquitectura neogótica (considerada propia de una periodo oscuro gobernado por bárbaros, para la academia). También en arquitectura, por influencia de las pirámides, se da una nueva generación de edificios fúnebres “utópicos” basados en las formas geométricas, como por ejemplo el cenotafio a Newton de Boulée. William Blake, a finales del XVIII, se había alejado de las reglas de la academia y del renacimiento. Lo exótico va a ser el nuevo punto de partida del arte, que no busca más, que revolucionarse contra las reglas tradicionales. “La Beauté est dans le bizarre” dijo ya Baudelaire. De la misma manera, se van a ensalzar las ruinas cómo producto de belleza sublime, por ejemplo “El castillo de Hadleight” de 1829 de John Constable. El mismo término vanguardia, tiene una connotación guerrera de revuelta. Ahora con el cubismo se busca de nuevo un arte totalmente contrario a la “belleza” renacentista: tal vez se busca la belleza en lo desagradable (Las señoritas de Avignon), que también buscó Matisse en un principio por ejemplo con el cuadro de la Gitana. Se busca el impacto en el público “Un pintor que no inquieta, que pretende?” nos pregunta Braque.”No podía pintar a una mujer en toda su belleza natural, no tenía la capacidad para hacerlo, nadie la tiene, de ahí la necesidad de pintar un nuevo tipo de belleza” Dice Picasso.

Si el periodo Helenístico, Roma, y todo su legado en el arte del renacimiento eran un avance en la mirada de la realidad, los cubistas van a buscar todo lo contrario. Se va a buscar una mirada nueva, una mirada primitiva. El arte de estos pintores que se oponen a la academia es un arte condicionado por elementos físicos: por un lado se da en el periodo final del ilusionismo, por otro lado, liberada de ser instrumento de propaganda, la pintura se hará mucho más libre: esto favorece la aparición del nuevo arte. El cubismo va a llevar este rechazo de lo tradicional al límite: si el renacimiento es una visión perfeccionada por reglas matemáticas, ilusionismo, y belleza (la cumbre del arte cómo una visión de quien es sabio), el cubismo es todo lo contrario, es una visión nueva, primitiva, la primera visión del mundo: es la visión de un niño. Podríamos decir que la mirada cubista del mundo, es más antigua (de un niño), que la mirada renacentista o Helenística: que es absolutamente nueva (la de un hombre mayor sabio), el cubismo remite a la mirada de los primitivos. “El arte está concebido para intranquilizar, la ciencia da seguridad” dice Braque.

RELACION ENTRE LA HISTORIA DEL ARTE Y LAS
EDADES HUMANAS:

“ No se trata de la forma “realista”, sino de un rígido esquema formal dotado de una fuerza primitiva de gran plasticidad”  Kahnweiler. Habla aquí de las máscaras africanas, pero igualmente podría estar hablando de cualquier obra cubista de cualquiera de los dos periodos en los que según él, se clasifican las obras: analítico y sintético.

En relación con el nuevo subjetivismo antiacadémico (del que ya se ha hablado), podemos decir que los niños cuando pintan, reproducen su propia mirada del entorno, muchas veces incomprensible para el que es ajeno a su propia persona. Parece ser, que un niño dibuja el mundo que ve con formas geométricas: el dibujo de una casa será un triángulo sobre un cuadrado, una persona un círculo por cabeza con líneas a modo de brazos y piernas y un rectángulo para el tronco… Es importante fijarse en que muchas veces plasman una realidad “absolutamente realista” ya que plasman el movimiento o incluso el sonido, esta característica la puedo relacionar con la introducción de letras de los cuadros cubistas, que dan una idea de sonido, posteriormente incrementada en los futuristas. Georges Henry Luquet (1876 a 1965) estudia la evolución del dibujo infantil, lo más importante de su teoría, es que explica que un niño siempre hace un dibujo “realista”, copia de su realidad. Y a pesar de que los garabatos parezcan no representar nada, para el niño se refieren a un elemento del mundo, al igual que los dibujos de los cubistas que llegan casi a la abstracción pero “siempre hay una experiencia visual cómo punto de partida” explica Kahnweiler hablando de Lèger (y por extensión de los demás cubistas, por ejemplo las casitas de L’estaque en Barque), incluso muchas veces los cubistas deben de recurrir a un título para que la obra sea relacionada con la realidad por el espectador pero la relación existe.
Esta simplificación geométrica en la manera de mirar, no es palpable únicamente en la visión de un niño, de la misma manera, un dibujante, a menudo comienza sus dibujos por bocetos geométricos (que definen una primera visión) que descomponen la figura en piezas básicas para calcular las proporciones, y luego completan la figura con detalles cada vez más claros que hacen la imagen más comprensible y elaborada.

Georges Henry Luquet* en « Le dessin enfantin » estudia en el dibujo de los niños, diferentes fases de ese “realismo infantil”. La primera es “Le réalisme fortuit”: explica que el niño traza líneas con las que descubre el uso del color y “lo bonito” que tiene. Luego puede asimilar esas líneas a algún objeto del exterior completándolas, es decir le añade patas por ejemplo a la estructura creada y se parece a un animal, por eso se llama “fortuito”. La segunda fase, “Le réalisme manqué”: se da cuando el niño, sabe a priori que es lo que va a representar pero encuentra muchos obstáculos a ello. Lo dibuja sin ningún tipo de detalles pues su  concentración se acaba rápidamente, es este el momento de reducción a formas geométricas. Finalmente, una tercera etapa, “Le réalisme intellectuel” es donde el niño aprende a ver los detalles, esta forma de representar los detalles se produce de manera diferente que en el adulto. El niño quiere reproducir ciertos detalles que no ve en el objeto, como queriendo abarcar todo tipo de puntos de vista, mientras que el adulto hace “une espèce de photo de la réalité”. Sin embargo el niño, reproduce lo que sabe, y no lo que ve, de ahí que se llame realismo intelectual: por ejemplo un niño representa peces en el mar, pero éstos en realidad no se ven, pues están bajo el agua. Esta multiplicidad de los puntos de vista es el elemento característico del cubismo en el cual desde un punto de vista, se abarcan superficies que no se deberían de ver por estar escondidas tras otras. En este periodo es muy característica la “perspectiva abatida”, muy usada también en la Edad Media, el último periodo antes del de “perfección” (Renacimiento, que relacionamos con la Edad adulta). El niño busca, que cada parte del dibujo sea vista desde el punto de vista más reconocible. Cómo es el caso en la casa que se muestra a la izquierda: “pinto las cosas como las pienso, no como las veo” dijo Picasso.

Después de ésta fase, se llega a la edad adulta, donde algunas personas consiguen ver la realidad de manera que llamamos “realista”, es decir, cómo una foto, se comprende la tridimensionalidad y se empieza a copiar la naturaleza a partir de un modelo visual y no mental, pero esto sólo se consigue por la práctica del dibujo (obsesión de las academias y del periodo renacentista). Esta elección por las academias de obligar a copiar “sin parar” del natural por el alumno, fue muy criticada porque se dijo, no dejaba libertad.
La época del Garabateo, puede ser asociada con la de la prehistoria, o con la época abstracta del XX, dando un carácter cíclico del arte: La muerte del arte de la que habló Hegel se puede concebir como la vuelta a la primera visión del mundo. Después de lo abstracto, el arte ya no puede evolucionar, porque no hay nada antes. Según él, el arte alcanzó su cumbre en época romana y luego volvió a degenerar. Para mí, alcanzó su cumbre en el renacimiento con el uso de la perspectiva. El arte abstracto, es un arte puramente mental, de descubrimiento, que refiere una realidad que aún no se sabe construir porque o no se observa voluntariamente, (siglo XX) o no se sabe observar aún (arte rupestre), como los niños al principio, es más bien un momento de descubrimiento de la plástica y el color antes de intentar imitar lo real. “Pura ornamentación”, así se refiere Kahnweiler al arte abstracto. Algunos motivos son reconocibles, otros, no son más que líneas o formas. Se prueban diferentes colores e instrumentos cómo esponjas o las mismas manos, así como los más diversos materiales, aerosoles, diferentes pinturas…y cualquier soporte es válido.

Es un arte mental, simbólico, los autores abstractos, cómo Miró o Kandinsky, recogieron estas enseñanzas. No se recoge una visión del mundo a través de lo reconocible sino a través de metáforas psíquicas o simplemente es pura voluntad de ornamentación. Hay que decir, que desde el fauvismo, todas las vanguardias del XX, han ido poco a poco “regresando a la infancia” pero no se puede retroceder más que con la aparición del arte abstracto, por eso tal vez, aún no se haya superado.

La segunda etapa que propone Luquet, la del “réalisme manqué”, es una etapa de simplificación en la que el niño dibuja con muy pocos detalles, y todo de manera geométrica: el cubismo, queriendo volver a la visión primitiva del arte recogió en un primer momento escenas de éste tipo: como los paisajes de Horta de Ebro de Picasso por ejemplo, a medida que el tiempo pasaba, su arte se fue complicando, pero cuando se dieron cuenta de que se habían desviado del camino de la simplificación se volvió a ésta, se dice que la forma se volvió a cerrar y los motivos volvieron a ser más claros que en la etapa analítica final, creo que Picasso supo que era lo que buscaba, pues no era el cubismo en sí, sino la vuelta a una mirada infantil y primitiva, pues acabó pintando en “estilo Picasso”, que sin llegar a la abstracción, lindaba casi con ella, (cómo el arte surrealista) habló muy poco del cubismo, pero habló mucho de la importancia del dibujo infantil para él, tal vez Kahnweiler se equivocó pensando que el cubismo era un fin en sí, porque era solamente un paso en la  búsqueda de la vuelta a lo primitivo “Tardé muy pocos años en pintar cómo un adulto pero tardé toda una vida en pintar cómo un niño” dice Picasso.

El cubismo (analítico) tiene una clara voluntad de destrucción de la pintura, se busca la visión infantil cómo destrucción de la visión adulta a la que se había llegado a través del arte renacentista tradicional. Las vanguardias anteriores no habían buscado la destrucción de manera tan contundente como el cubismo, pero a partir de éste, la destrucción de la pintura se hace mucho más veraz. El cubismo sintético puede parecer un paso atrás en la destrucción de la pintura porque es más realista pero un paso adelante en la mirada infantil, pues es más simple.  En su punto máximo de destrucción se llegará casi al arte abstracto.

Por otro lado este momento del arte infantil se relaciona mucho con el arte de las culturas primitivas que es muy geométrico cómo por ejemplo las africanas, y tal vez Picasso no quiso reconocer su relación con éste arte, pero en “Recuerdos íntimos”  escrito por la que era la novia de Picasso en época del cubismo Fernande Olivier, relata cómo en Agosto de 1911, cuando estaban en Ceret, Apolinaire trajo a Géry “que se había divertido, para demostrar que era fácil robar en el Louvre “llevándose”… diversas estatuillas y máscaras”  quien le regaló dos de esas estatuillas a Picasso. Por otro lado, cuenta también que en el estudio de la casa del Boulevard de Clichy “las paredes se llenan de tapicerías, de máscaras negras… creo que fue Matisse el primero en descubrir el valor artístico de las obras africanas…Picasso se convirtió en un fanático, estatuas, máscaras y fetiches de todas las regiones africanas se acumularon allí.”  Definitivamente “le réalisme manqué” se puede relacionar con las culturas primitivas, tanto las africanas, que son las que han llegado hasta Picasso, cómo las precolombinas, así como la Grecia arcaica del periodo llamado “geométrico”, en cubismo se correspondería con la etapa analítica del principio, pero no con la analítica final, ya empezamos a ver el cambio en los puntos de vista y la geometrización de las formas con muchos ángulos y pocos detalles pero la destrucción no es tan exagerada cómo al final de la etapa.

La tercera etapa, « le réalisme intellectuel », se corresponde con culturas más desarrolladas y momentos históricos más avanzados: como pueden ser la cultura egipcia, o en occidente la Edad Media. Las características de éste momento son la perspectiva abatida, como se ha dicho y los diferentes cambios de punto de vista: corresponde al momento “más avanzado” del cubismo, la segunda parte de la etapa analítica, cuando se hace más evidente el cambio en los puntos de vista.

Ahora es cuando se Picasso y Braque se dan cuenta de que la simplificación que estaban alcanzando en su propio periodo evoluciona y que se están volviendo a alejar de la “mirada naïf” que estaban logrando y empiezan a investigar de nuevo otras formas de simplificación cómo el “collage” o el “papier collé” para volver a “cerrar” la forma y volver al “réalisme Manqué”. Se puede decir que el cubismo, no logró la mirada más primitiva (lo abstracto), pero se acercó bastante.

Finalmente la época de madurez en la mirada de un hombre, puede corresponder con el periodo renacentista, porque en los periodos romano y helenístico, aún había cierto descontrol en la visión de la perspectiva que se subsana en el renacimiento, este “periodo” duraría hasta mediados del XIX, con la aparición de los “ismos”: es el periodo de la mirada sabia, de la academia.

Las vanguardias “paralelas” al cubismo, que son el Fauvismo y el Expresionismo alemán, intentaron también una mirada “primitiva”, (A Kandinsky le considero más avanzado por la abstracción), pero se ocuparon del color antes que de la forma. Al igual que los niños, usan el color de manera arbitraria y con grandes contrastes, de la misma manera, la forma se simplifica construida por grandes manchas de color y contornos muy marcados. “Fauvismo es donde hay rojo” dice Matisse.

Considero el arte surrealista (figurativo, porque el surrealista no-figurativo lo he estudiado junto al abstracto), cómo extensión del arte abstracto, el tema de la realidad interior es el mismo, sin embargo el arte surrealista en muchos casos está “bien construido”, es tal vez una superación del deseo de una visión primitiva, por el deseo de una visión interior, otra manera nueva de hacer, que no era la de la academia, ni la alternativa que las otras vanguardias habían propuesto desde principios del XX de la visión primitiva. En todo caso podría estar relacionado con el momento del “realismo intelectual” en el cual se copia el interior de la mente y no la realidad exterior. Esto supondría tal vez, que el arte volviera a tomar un camino evolutivo de la mirada a través de otra definición de la belleza más. En comparación al resto de vanguardias que han buscado la mirada primitiva cómo belleza alternativa a la belleza renacentista, el arte surrealista ha buscado la belleza     onírica.

Bibliografía:
Le peintre de la vie moderne. Œuvres Complètes  de Charles de Baudelaire. Ed. Robert Laffon S.A. 1980. Pag 793.
Estudios de arte contemporáneo I de Valeriano Bozal. Appolinaire y el cubismo” Pag. 72, ed. A. Machado Libros S.A. 2006.
Luquet, G-H. (1991) Le dessin enfantin. Delachaux et  Niestlé.
Anne Ganteführer-Trier El cubismo Taschen Bonn 2009.

Fernánde Olivier Recuerdos íntimos 1º ed. Octubre 1990. Parsifal ediciones.
Valeriano Bozal. Estudios de Arte contemporáneo Antonio Machado Libros SA 2006