Feb 212010
 

Fue un verdadero placer para mi haber tenido la oportunidad de conocer a George Roca. Nosotros presentamos su obra “Evadare din spatiul virtual” en Espacio Niram Madrid (España) el sábado día 26. El libro está divido en siete partes y George Roca leyó un poema de cada durante el evento mientras Fabianni Belemuski los traducía en directo para el público español. La noche antes del acto, el Sr. Roca y yo pudimos intercambiar puntos de vista conversando muy agradablemente. Hablamos de muy diferentes asuntos como la dificultad que existe para aprender idiomas en países como España o la imposibilidad de traducir las palabras poéticas cuando el autor es el único que conoce el auténtico significado, el sentimiento real del poema. ¿Por qué hablamos de esto? Porque yo sabía entonces que hoy estaría escribiendo sobre él y sus poemas, y encontraría los dos problemas mencionados antes. La misma noche, hablamos sobre poesía también.

 

Feb 212010
 

¿Cómo empezaste con el collage?, ¿Antes utilizabas otras técnicas?

Empecé casi por casualidad; hacia los dieciocho años vi una exposición de Kurt Schwitters en el norte de Inglaterra. Empecé a hacer collage con un amigo, pero tampoco disponíamos de grandes medios. Me gustaba y lo veía como un hobby. Después fui a Londres. Allí intenté ser fotógrafo, pero seguí haciendo collages por las noches. Después vine a España. Al cabo de un año tenía un portafolio. Empecé a llamar a gente para enseñarles mis collages.

¿Qué encuentras en el collage que no te dan otras técnicas?

La verdad es que el collage me escogió a mí. Recortar es algo que puedo hacer más o menos bien, y disfruto con ello.

Feb 212010
 

Eva Defeses: ¿Nos puedes contar un poco sobre los principios artísticos de Alberto? Sé que fue un pintor auto-didacta. ¿Frecuentó algún taller de pintura? ¿Cómo y cuando se despertó en él el deseo de dedicarse a las bellas artes?

Néia Cunegatto: Siempre tuvo gran talento para el dibujo, desde niño destacaba por su don. Fundamentalmente auto-didacta, tuvo pequeñas incursiones en los talleres de Horacio Butler, Santiago Cogorno y Juan Carlos Castagnino…Desde adolescente se iba a los escarpados de Mar del Plata para pintar, cuando no estaba trabajando. Aparte de su mundo interior, se inspiraba en el arte popular; en la juventud hizo una recolección sur americana de fotografías pintadas a mano. Él no tenía dificultad para resolver aspectos técnicos pues nació artista plástico, nunca lo dudo y decía que no sabía hacer otra cosa.

Feb 212010
 

 

Es muy difícil diferenciar, dentro del espectro especialmente amplio del arte actual, entre el arte que comunica un mensaje y el que no comunica más que fragmentos de confusiones, para expresarme como un buen amigo periodista. Una mirada no exhaustiva es suficiente para comprender que no hay que buscar explicación para el arte, para comprender que el arte se tiene que ver no como una definición final sino como algo sutil e intuitivo: el arte es un punto de partida, un estímulo, una pregunta sin acabar. Es esto lo que nos dice el viaje por el arte de Franz Ackermann, “conmovido” por las eternamente cambiantes facetas de la urbe del siglo XXI, Ghada Amer, influenciada por las relaciones Occidente – Mundo Islámico y Bogdan Ater, exponente a veces del arte útil, pasando por Vanessa Beecroft, Glenn Brown y Merlin Carpenter.

Feb 212010
 

Fragmentos del ensayo “Bucarest, de Trajano a Brancusi”

“Al entrar al Museo de Bellas Artes de Bucarest, en el vestíbulo, hay una muestra de Brancusi. El amigo que me acompaña me da la versión del encuentro de Rodin y Brancusi, tal como se cuenta en Rumania, y cómo debió ocurrir.

Brancusi contaba ya 28 años y llegaba a descubrir a París. Lo primero, la visita de rigor: Rodin. Rodin, en 1904, era el dios. El Picasso de su tiempo, Brancusi, un campesino sin desbrozar. El maestro fue enseñando al rumano deslumbrado bronces, mármoles, dibujos. El rumano abría los ojos, y callaba. ¿Venía a estudiar escultura? Sí. Poco o nada le dijo de su vida. Hijo de un campesino, nacido en una diminuta aldea, Hobita, en medio de las montañas, en las cercanías del monasterio de Tismana que como un pájaro descansa sobre el pico de una roca de donde brota una cascada, Bran- cusi fue un muchacho vagabundo. Por fuerza tenía que soñar en el monte, la piedra, el agua, el cielo abierto. Ya de 18 años entró a una escuela de ebanistería en Craiova, y descubrió su destino. Pasó a la escuela de bellas artes de Bucarest. De 27 años echó a andar por Europa. ¿Había hecho algo? ¿Traía una pieza que pudiera mostrarle a Rodin?

 

Feb 212010
 

Basta con que una mujer se entregue a la filosofía para que se  vuelva presuntuosa  y  agresiva  o reaccione  como  una advenediza.   Arrogante,  al   tiempo   que insegura, visiblemente asombrada, parece a todas luces no hallarse en su elemento.

¿Cómo es posible que el malestar de  tal situación inspira no se produzca jamás en presencia  de  María  Zambrano?  Me  he hecho esta pregunta con frecuencia y creo haber  hallado  la  respuesta: María  Zambrano no ha vendido su alma a la Idea, ha salvaguardado su  esencia única situando la experiencia  de  lo  insoluble  sobre la reflexión acerca de ello; ha  superado, en suma, la filosofía… Sólo es verdadero a sus  ojos  lo  que  precede  o  sucede  a  lo formulado,  el  verbo  que  se  zafa  de las trabas  de   la expresión o, como ella ha dicho magníficamente, la palabra liberada del lenguaje.

Feb 212010
 

Recientemente releía el dossier de la apasionante controversia en torno a Brancusi: ¿no dejo nunca de ser un campesino de los Cárpatos  aunque  hubiera  vivido   medio siglo en París, en el centro mismo de todas las innovaciones y  revoluciones artísticas modernas? O, por el contrario, como piensa por ejemplo el crítico americano Sidney Geist, ¿Brancusi se convirtió en lo que es gracias a las  influencias de la Escuela de París y al descubrimiento de las artes  exóticas, sobre todo de las esculturas y de las máscaras africanas?

Mientras leía el dossier,  miraba las fotografías reproducidas por Ionel Jianu en su monografía (Arted, París, 1963):  Brancusi en su estudio del callejón Ronsin, su cama, su estufa. Es difícil no reconocer el “estilo” de una habitación campesina y,  no  obstante,  hay  algo  más:  es  la  morada de  Brancusi,  es  el “mundo” que le pertenece, que se ha forjado él solo, con sus propias manos, se podría decir. No es la réplica de un modelo preexistente, “casa de campesino rumano” o “estudio de un artista parisino de vanguardia”.

Feb 212010
 

Fabianni BelemuskiEl artista, según los cánones de la belleza y de lo ideal, se encerró un día en su estudio para crear. Lo que hizo ahí, nunca salió a luz y el creador, en un final – y fatal – acto creador, destruyó todo lo que había creado. El paradigma del artista que, siguiendo los pasos de una locura que le maltrata, se esconde y huye: nadie le entenderá jamás, no hace falta intentarlo nunca. El artista, poeta, pintor, músico o actor es por su naturaleza excéntrico, si no es así, no es artista. Hay que “dar fe” de la condición de artista, clase humana desgraciada, perseguida e incomprendida, hay que ser, en definitiva, desgraciado, es decir, bohemio, genial. Si alguna vez hemos visto un creador que no correspondía a las características presentadas, créanme, no era artista.  Si alguna vez hemos conocido a un poeta que coqueteaba con la riqueza, que llevaba una vida normal, que estaba casado y vivía feliz, créanme, no era poeta.

 

 

Feb 202010
 

Liviu OrneaCualquiera puede decir si un objeto es plano o redondo, si una línea es recta o curva. Basta con un solo vistazo. ¿Pero y si no pudiéramos verlos? Probablemente los tocaríamos. Claro, cuando los objetos en cuestión son realmente muy grandes, tendríamos algunas dificultades, pero imaginaríamos fácilmente métodos para superarlas.

¿Pero y si los objetos a los que aludimos no se pueden ver o palpar? En otras palabras ¿si no nos  pudiéramos colocar fuera de los objetos para observarlos, si fuéramos parte de los objetos mismos cuya forma queremos comprender? ¿Cómo determinamos la forma de un objeto cuando los sentidos no nos pueden ayudar? ¿Cómo adivinamos la forma del universo?