Aug 222010
 

Jose Luis Peixoto

Para finales del mes de julio, la Revista de Arte y Ensayo Madrid en Marco conjuntamente con Espacio Niram organizamos un encuentro literario sobre José Luís Peixoto, reconocido escritor portugués. Sobre todo queríamos subrayar el costado poético de su obra para España, menos conocido que su faceta narrativa. Para ello, entre los invitados contamos con dos poetas, Ovia Herbert y Andrei Donarond, quienes, junto a mí, en calidad de director de la Revista organizadora y crítico, quisimos dar una visión del Peixoto poeta, esto es, el Peixoto que España no debe perderse, siendo la lengua portuguesa tan próxima al hispanohablante que, en muchos casos, ni siquiera necesita de traducción.

May 192010
 

La trayectoria de los escritores pertenecientes a la Europa del Este, su influencia, las obras y su trascendencia, se limitan, principalmente, a los ámbitos nacionales, sin llegar a traspasar las fronteras lingüísticas hacia Occidente, en una Europa unida económicamente. Este inconveniente, aparte de aislar a los escritores a sus países de origen y limitarles a un público reducido, priva a Occidente de una riqueza cultural inmensa e inexplorada. Lo mismo pasa con el arte. Pocas veces y debido a circunstancias excepcionales, autores como Stanislaw Lem, Emil Cioran, Orhan Pamuk, Salman Rushdie o Herta Müller han conseguido llegar a las librerías de España. Pero aparte de ellos, ¿cuántos escritores ucranianos, búlgaros o moldavos conoce el público occidental? Demasiado pocos. Afortunadamente, este no es el caso de Nicolae Brebán, consagrado novelista rumano de la generación del 60, autor de novelas como Franciska, traducida al ruso, o Don Juan, traducida al francés, ensayos, teatro y poesía. La abrumadora figura de Brebán ha conseguido marcar la vida cultural de Rumania, siendo en la actualidad uno de los escritores más significativos de ese país y miembro de la Academia desde el año 2009.

 

May 192010
 

 

“En la lengua armenia Harutiun significa resurrección. Tal vez algún día, quien sabe…” (Libro de los Susurros, página 21)

 

Si es verdad que ha de tenerse un buen motivo para vivir más que Jesucristo en este mundo (como decía el abuelo Garabet Vosganian), entonces “El Libro de los Susurros” es, sin duda alguna, la justificación que Varujan Vosganian podrá ofrecer a Dios. Si Vosganian hubiera escrito todos los libros de la Tierra, pero no “El Libro de los Susurros”, no le habría servido de nada, como tampoco le habría ayudado en nada frente al Juez celeste. Semejante a los escritos evangélicos, “El Libro de los Susurros” no ha sido, a pesar de todo, escrito por Vosganian, sino recibido, como presente o castigo. El niño-viejo, el niño-testigo, el niño que no ha podido olvidar, creció escuchando en el interior de su alma la voz del abuelo Garabet. Creció sabiendo que él habría de cumplir con un deber y una misión. El destino de Vosganian, primero como ser humano, y después como escritor, está y estará irremediablemente conectado a este “Libro de los Susurros”.

Mar 172010
 

DeEva Defesesdicado al novelista

Héctor Martínez Sanz

Para ser un hombre, hay que tener honor

 

por Eva Defeses

 

En la vida de una mujer sólo hay lugar para un amor, pero en la vida de una chica el imaginario romántico es mucho más extenso. Tenía 12 años cuando me enamoré por primera vez. Se llamaba Héctor. Hay quien dice que nunca se olvida el primer amor y lo cierto es que me fue imposible olvidarlo. ¿Qué tenía él de especial? ¿Por qué me enamoré de él y me daban igual los demás? Desde los 12 años, el nombre Héctor ha sido para mí sinónimo de la palabra “honor”. Con cada verso de la Ilíada, Héctor me enseñaba lo que era el honor, la valentía, el respeto y el amor hacia una mujer, un hermano, un país. Me daban asco Paris y Aquiles. En mi corazón sólo había lugar para él, Héctor, el más valiente, el único honrado. No me gustaban los dioses ni otros héroes de la mitología griega.Ulises no me supo impresionar y tampoco Hércules. Fue Héctor quien me dio la más importante lección de la vida: no puede haber amor sin honor, ni amistad, ni fraternidad, ni valentía. Para ser un hombre, hay que tener honor, me sigue diciendo Héctor, el domador de caballos.

Mar 042010
 

A raíz de las celebraciones del aniversario de Mihai Eminescu inicié en Retrato Literario una serie de artículos sobre Eminescu y nuestra literatura española a través de Mihai Eminescu y su “Romancero español”. Con la intención de seguir celebrando el próximo aniversario y continuar acercándolo al público español, hoy escribiré acerca de la composición más celebrada del poeta nacional rumano, Luceaf?rul, y el eco que este motivo literario universal tiene en las letras hispanas en A una estrella de José de Espronceda y en A Margarita Debayle de Rubén Darío.

Mar 032010
 

Prólogo al libro PENTAGONO de Héctor Martínez Sanz, Niram Art Editorial, 2010


Héctor Martínez Sanz ofrece al lector español, con este libro-ensayo, un sorprendente viaje en el universo de cinco gigantes del espíritu universal. Ninguno de los cinco miembros de su Pentágono es desconocido para el público español: Constantin Brancusi – el padre de la escultura moderna-, Emil Cioran – el nihilista del siglo XX-, Eugène Ionesco – el maestro del “teatro absurdo”-, Tristán Tzara – el fundador del movimiento dadaísta-, Mircea Eliade – llamado “el Historiador de las Religiones”.

Feb 212010
 

En un sueño que relata en sus diarios, Mircea  Eliade (1907-1986) se ve volando en un ataúd que cruza Europa y  llega  finalmente a Bucarest. Su inconsciente, sus deseos, lo afincaban en su Dacia Félix, en su espacio original desde el que fecundó al mundo de las ideas. Sin embargo, el prestigio que adquirió como sabio y erudito de alcance universal frecuentemente nos hace soslayar la dimensión rumana de la que nacieron muchas de sus preocupaciones,  punto original desde el que también proyectó su búsqueda para desentrañar el simbolismo sagrado. Es desde su sensibilidad rumana que igualmente volcó su imaginación y su creatividad. En diciembre de 1944, anota en el Diario portugués: “abandoné el yoga y la filosofía por la cultura rumana y por mi literatura.”

Ineluctablemente vinculado en todos los planos -étnico, metafísico,  filosófico,  ético,  biológico, artístico,  erótico,  antropológico,  vital, estético, literario, folklórico, histórico, existencial, ontológico, axiológico e, incluso, onírico- a su condición de rumano trashumante, nunca renunció a su origen ni a sus afectos; su conciencia rumana palpita en el fondo de su supraconciencia humana. Sus  dos  matrimonios con rumanas -con Nina Mare? primero, y con Christinel Cottesco, después- le ayudaron a afianzar- se en su centro y a enriquecer su cosmovisión rumana.  La primera fue fundamental en sus relaciones con políticos e ideólogos nacionalistas en la agitada década de los  treinta; ella le confirió la necesaria estabilidad y seguridad que le permitió acometer su labor de escritor y estudioso, una vez pasado el vendaval pasional que vivió  en la India con Maitreyi. Con la segunda, y ya en el exilio, estableció un nexo metafísico íntimo gracias al cual  preservó viva su lengua y su escritura. Para Eliade, igual  que para Heidegger, la patria es la lengua, expresión simbólica del ser.

Feb 212010
 

Fue un verdadero placer para mi haber tenido la oportunidad de conocer a George Roca. Nosotros presentamos su obra “Evadare din spatiul virtual” en Espacio Niram Madrid (España) el sábado día 26. El libro está divido en siete partes y George Roca leyó un poema de cada durante el evento mientras Fabianni Belemuski los traducía en directo para el público español. La noche antes del acto, el Sr. Roca y yo pudimos intercambiar puntos de vista conversando muy agradablemente. Hablamos de muy diferentes asuntos como la dificultad que existe para aprender idiomas en países como España o la imposibilidad de traducir las palabras poéticas cuando el autor es el único que conoce el auténtico significado, el sentimiento real del poema. ¿Por qué hablamos de esto? Porque yo sabía entonces que hoy estaría escribiendo sobre él y sus poemas, y encontraría los dos problemas mencionados antes. La misma noche, hablamos sobre poesía también.

 

Feb 202010
 

Liviu OrneaCualquiera puede decir si un objeto es plano o redondo, si una línea es recta o curva. Basta con un solo vistazo. ¿Pero y si no pudiéramos verlos? Probablemente los tocaríamos. Claro, cuando los objetos en cuestión son realmente muy grandes, tendríamos algunas dificultades, pero imaginaríamos fácilmente métodos para superarlas.

¿Pero y si los objetos a los que aludimos no se pueden ver o palpar? En otras palabras ¿si no nos  pudiéramos colocar fuera de los objetos para observarlos, si fuéramos parte de los objetos mismos cuya forma queremos comprender? ¿Cómo determinamos la forma de un objeto cuando los sentidos no nos pueden ayudar? ¿Cómo adivinamos la forma del universo?