Sep 082011
 

Por Diego Vadillo López.

Comparten los poemas de Eran Eisen una serie de características. Son los suyos, por lo general, poemas breves y evocativos a un tiempo. Con escasos mimbres consigue generar una atmósfera envolvente; algo inaudito si tenemos en cuenta la parquedad de sus modos expresivos, sustentados en una sencillez becqueriana, si bien más prosaica.

May 222011
 

EVARISTO  PÁRAMOS

por Diego Vadillo López

Si decimos: “Evaristo Páramos”, la gran mayoría se preguntará: “¿Quién es?”. Pero si abundamos: “Evaristo, el cantante de La Polla”, entonces muchos serán los que sepan de quien estamos hablando. Y es que el bueno de Evaristo lleva a sus espaldas tres décadas de vida artística y combativa. Muy conocidas son sus canciones irreverentes, instaladas ya gran parte de ellas en el acervo popular.

Puede resultar a priori extraño el presentar las letras de este iconoclasta como materia objeto de atención desde el análisis lírico o estético, por recrearse, precisamente, el interfecto, en lo procaz e irreverente. Pero lo cierto es que ese realismo crítico en que habitualmente se ejercita, lejos de ser  trivial, y pese a hacer frecuente uso (y abuso) del exabrupto (lo que encierra una actitud con un fin y un fondo subyacentes nada gratuitos), llega un   momento en el que tal realismo acaba por resultar lírico. Y el lirismo residirá en el estilo, diáfano y  certero hasta el punto de lograr trascender lo meramente real, alcanzando otro ámbito.

 

May 212011
 

Julio Iglesias

por Diego Vadillo López

Si hay un intérprete que nos pueda sugerir a priori frivolidad, ese es Julio Iglesias, pero, a su vez, ha sido este quien nos ha ofrecido también  una de las piezas musicales de mayor calado y profundidad, y todo desde la sencillez. En las siguientes líneas trataremos de desentrañar una hipótesis que pareciera asida a lo paradójico. Resulta cercana en algunos aspectos ‘La vida sigue igual’ a las famosas Coplas de Jorge Manrique, por abordar la canción de Julio Iglesias universales   como el tempus fugit y la reversibilidad de todo exceptuando la muerte, que, por otra parte, acaba con todas las vanidades mundanas.

También alude Julio a la otredad: esas personas que verdaderamente merecen la pena, visto el   periplo con cierta perspectiva para poder incluir éxitos y fracasos (con objeto de cotejar, claro está). Enarbola un guiño de fraternidad pero, a la vez, emplaza a ser selectivo, sobre todo cuando las vacas son gordas.

 

Feb 282011
 

herculespor Héctor Martínez Sanz

Ensayos los hay de todo tipo y cualquier temática. Sin embargo, el texto de Gumbrecht llama, y mucho, la atención en la época actual. Pese a los referentes griegos y romanos, en lo atlético parece haber decaído su fuerza como cuestión intelectual y llegado a ser considerado mero espectáculo vulgar, simple mercado de negocio publicitario, modo de acceder a la despersonalizada fama… olvidando aquel corpore sano entre el snobismo adelgazante de gimnasios, dietas y máquinas maravillosas.

Todos los discurso contemporáneos (…) están impregnados de una tendencia a disminuir y, a veces, (…) a denunciar los logros de los atletas famosos. (…) La popularidad sin precedentes de los deportes en las sociedades contemporáneas es raramente evocada sin ser leída inmediatamente como un símbolo de decadencia (…) no dejan de identificar los deportes como algo que llena una función meramente subordinada.

Jan 282011
 

Etgar Keret Crédito de la fotografía: Moti KakayonEl escritor israelí Etgar Keret recibió el otoño pasado la distinción Chevalier Medallón otorgado por la Orden de artes y letras de Francia. La orden fue establecida en 1957 y cada año distingue a un número limitado de escritores y artistas para marcar sus contribuciones extraordinarias en los campos del arte y de la literatura. Entre otros Israelíes quienes han recibido este premio en el pasado se encuentran el actor Yossi Banai, el director de teatro Eran Baniel, el coreógrafo Ohad Naharin y los conocidos escritores Amos Oz y David Grossman.

Dec 132010
 

Héctor MartinezEstaba yo, impenitente parroquiano del Espacio Niram de Madrid, sentado a una de las mesas, copa de licor en la mano –probablemente hierbas-, cuando advertí, entre un conglomerado de cosas, un fino libro de pastas negras del que sólo podía leer “Colección Poesía”. La natural curiosidad del gato –madrileño que es uno-, mi condición de poeta en los ratos libres, aunque ensayista y crítico en lo demás y profesor en lo profesional, y esa necesidad humana de revolver entre las cosas ajenas, me hicieron sacar el libro de entre la maraña y, de primeras leer su título: “Ese rostro casi violento”. No suelo dejarme impresionar por los títulos de los libros, sobre todo porque la mayoría, al menos hoy, han dejado de tener que ver con el contenido para convertirse en un elemento ajeno al texto y más próximo al marketing. No dudo que es algo lógico y práctico, pues, como en mi caso, el título es lo primero que solemos leer. Sin embargo, esta vez, sí me llamó la atención: extraño título para un libro de poesía; ¿por qué “casi” violento? Y debo decir que en esta ocasión la curiosidad no mató al gato.

Pérez-Ayala al introducir sus poemas con una “Carta al lector” nos dice: ese rostro que ofrece casi la violencia es el del poeta al enfrentarse al mundo. Y, no me pregunten el porqué, pero en realidad me figuré a cualquier hombre que tras levantarse, sin haber todavía enfrentado el nuevo día que le ofrece el mundo, sino encontrándose en el límite, se contempla en el espejo del baño. ¿Acaso no es un rostro “casi” violento? Quiero decir, un rostro forzado, contrariado, que se reprime bajo el peso de una cotidianeidad que debe saber llevar sin reventar. Al fin y al cabo recibimos un acto violento que nos llega desde la responsabilidad en nuestras obligaciones; y nuestro rostro, nuestro espíritu, sumiso, no puede pasar del “casi”. Yo así lo entendía del “Autorretrato” final del libro: Ese rostro casi violento, / esa mirada desgarbada, / ese continuar adelante / porque lo pide la jornada. /(…) ese continuar en la brecha,/ (…) / Esa existencia insatisfecha.

 

Dec 132010
 

La sombra de Hegel es tan larga que abarca no solamente a la mayoría de los filósofos que le siguen sino que se impregna también en el arte, las ciencias y la religión. Una de sus aportaciones a las artes es la “definición” que hace del espíritu, identificándole con el ámbito de la creatividad personal y subjetiva, experiencia permanente y universal de los seres humanos, sea cual fuere su desarrollo o su grado de evolución. Así entendido, comprende todo cuanto podemos imaginar o elucubrar interiormente y a lo que, en formas diversas, le damos cuerpo. El mundo de la espiritualidad es el mundo de la imaginación creadora, el de la fantasía que, apartándose de lo real, tiene como objeto un espacio sin márgenes, donde habitan seres que comunican a otro nivel.

Este ámbito del espíritu encuentra en la representación estética una de las mayores formas de capacidad expresiva: en la pintura, fotografía, etc. En coherencia con sus propias ideas, Hegel entiende que las cosas naturales son solo imitaciones limitadas de la idea universal, absoluta e infinita de cada una de ellas. La pantalla que tiene delante no es más que la concreción finita de la idea absoluta de “Pantalla” y cada uno de los seres humanos no es más que un ser limitado, reflejo natural de la idea de “Humanidad”.

 

Dec 132010
 

Levi-StraussToda una generación de las letras, la que ha escrito las páginas literarias del s.XX que algunos enseñamos, se está marchando ante nuestros jóvenes ojos a pesar de las férreas voluntades de vivir. Francisco Ayala nos dejó, a la edad de 103 años con una aún más voluminosa y extraordinaria obra. Destacar alguno de los libros por encima de otros sería una gran injusticia, aunque en el caso sean dos en concreto sobre los que quiero centrar la atención como homenaje: por un lado, Los usurpadores (1949), y, por otro, El fondo del vaso (1962).

Los usurpadores es un conjunto de relatos en los que Ayala mezcló ficción y realidad, alternando lirismo y prosa, recreando el estilo propio de aquellos “eixemplos” medievales, o el lenguaje del Siglo de Oro al tiempo que se adaptaba a las temáticas predominantemente sociales y existenciales del medio siglo español. La intención de la obra es clara desde el comienzo, al definir “usurpación” como “el poder ejercido por el hombre sobre su prójimo”. Distintas formas de poder y distintas formas de alienación, fechadas fundamentalmente en el Siglo de Oro para mostrar una condición humana atemporal -aquí coincido con Amorós al señalar que no existe evasión ni escapismo-, una lucha por el poder con sus consecuencias denigrantes, pero también con sus reveses a la manera de lección moral.

 

Aug 222010
 

Jose Luis Peixoto

Para finales del mes de julio, la Revista de Arte y Ensayo Madrid en Marco conjuntamente con Espacio Niram organizamos un encuentro literario sobre José Luís Peixoto, reconocido escritor portugués. Sobre todo queríamos subrayar el costado poético de su obra para España, menos conocido que su faceta narrativa. Para ello, entre los invitados contamos con dos poetas, Ovia Herbert y Andrei Donarond, quienes, junto a mí, en calidad de director de la Revista organizadora y crítico, quisimos dar una visión del Peixoto poeta, esto es, el Peixoto que España no debe perderse, siendo la lengua portuguesa tan próxima al hispanohablante que, en muchos casos, ni siquiera necesita de traducción.