Apr 082013
 

Héctor Martínez Sanz, alias “Notalpi”, florece… narrativamente… con  la novela “Mihai y Veronica” Diego Vadillo López   Héctor Martínez es conocido en los cenáculos de la bohemia matritense con el sobrenombre de “Notalpié” por el regusto con que se deleita en la profusa aclaración […]

Feb 012012
 

Por Diego Vadillo López


Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Complutense de Madrid en la especialidad de Relaciones Internacionales

 

Habitualmente se suele producir una confusión entre lo judío, lo hebreo y lo israelí. Se equiparan los tres conceptos y se emplean como sinónimos con suma frecuencia, incurriéndose en errores que, por nimios que puedan parecer, son de bulto.

Se suele producir un fenómeno que podríamos calificar de sinecdóquico en el sentido de emplearse habitualmente la parte por el todo. Por ello, trataremos de arrojar cierta luz al respecto a lo largo de las líneas que siguen a éstas.

Habitada por una pequeña comunidad en la antigua época de las grandes civilizaciones anteriores a nuestra era, Israel ocupaba un papel de mera tierra de paso. En dicho contexto, y de forma más racional que mítica, brotarían las sagas, que parafraseaban a los patriarcas del pasado, las cuales propiciarían la aparición del judaísmo, primera religión monoteísta que tanta vigencia sigue teniendo en nuestros días.

 

Feb 012012
 

por Fabianni Belemuski

Me he tomado la libertad de parafrasear la conocida fórmula de Jean Baudrillard, “evento sin consecuencias” que el filósofo francés utiliza en Las estrategias fatales para referirme también al desenvolvimiento del arte contemporáneo. Creo que el concepto ilustra adecuadamente un arte para nada original, pero no puedo dejar de pensar en una frase de Jed Martin, protagonista de la novela El mapa y el territorio de Michel Houellebecq quien concluye irrevocablemente después de poner fin a su obra artística, a la creación: “llega un momento en la vida en el que parece que ya está todo dicho”.