May 222011
 

Tudor Serbanescu

por Fabianni Belemuski

Que el arte contemporáneo recupere la figura del hombre como protagonista de da expresión artística, indiferentemente del medio utilizado por la creación, es siempre una buena noticia. Es signo de vuelta y esta vez se trata de una vuelta al hombre más sosegada, más sincera. El arte actual es, igual que la filosofía, la música y la literatura, consecuencia de un siglo XX espasmódico, sumiso a losmayores cambios en la historia de la humanidad. Durante las últimas décadas Occidente ha pasado por su época más convulsa. Nunca antes se habían sucedido los cambios en su corazón a una velocidad tan desorbitada, ocurriendo metamorfosis, cambios de signo, negaciones, desvelamientos, encubrimientos y descubrimientos de su propia identidad, hoy tan desprovista de sentido y desnuda, pero enteramente por construir.

Los signos de una identidad renaciente son, entre otros, los de la recuperación del protagonismo humano en el arte. Una vuelta al hombre, después de la muerte del hombre. En todo caso, una vuelta más sincera porque, de momento es todo lo que tenemos. El hombre en toda su desnudez teórica, ideológica, vuelve a afirmarse, esta vez como agujero negro que se derrumba sobre sí mismo, que se   hunde sobre su propio peso: y el arte lo siente y lo expresa así. La figura humana, desposeída, empobrecida, desfigurada, como un recién salido del hospital, convaleciente.

 

May 222011
 

António Calderón de Jesús

El hombre que susurraba a los artistas

por Diego Vadillo López

 

Con look asandokanado aparece don Antonio Calderón de Jesús, como escrutando un horizonte interior de angostas paredes laterales infestadas de beldades artísticas. Don Antonio es un falso despistado; ocurre que está aquejado del síndrome de la mirada plástica. Él transita por un duplicado del mundo trivial; por otro universo que ha confeccionado a la medida de su sensibilidad humanística.  Madura y discrimina Antonio propuestas con ponderado proceder. Cada consideración la emite como desperezándose de un letargo pictórico, tras dormir cierto plácido sueño (suavemente cromático).

May 222011
 

Héctor Martínez Sanz - Retrato:Tudor SerbanescuPor Héctor Martínez Sanz

Tudor Serbanescu habla un poco de español, no demasiado, lo suficiente para entendernos. Va de aquí para allá por la sala, viene y va, sonríe, se muestra muy amigable… lo que en España venimos a llamar un hombre campechano, es decir, según los diccionarios, llano y cordial, sin formulismos ni ceremonias, franco y sencillo. Fue Martín Cid quien me dijo que Tudor había fundado una sala de exposición en una tahona en su tierra natal de Teleorman (Rumanía). Es algo insólito, sí, pero nada alejado de la campechanía con la que le describo. Pan y Arte, que no falten, podría ser el lema que, a buen seguro, Tudor firmaría al momento.

 

May 222011
 

Tudor Serbanescu

por Diego Vadillo López

Su mirada plácida azul celeste pareciera trasladada al lienzo de sus creaciones pictóricas. Una brisa deapacible cromatismo impregna las telas de sus cuadros. Tudor es un pictórico limador de asperezas. Sus escenas más rudas quedan acolchadas con la gomaespuma de un temperamento sereno. Su mirada sosegada, de mar en perenne calma, nos traslada un universo de guateado candor. Sus escenas fantásticas encierran un poso de verismo; las reales son sublimadas por la sensibilidad tudoriana, lo que posibilita una exhalación de ternura y honda verdad que, envueltas por un tornado de suave cromatismo, obran la creación de un universo muy personal.

 

May 222011
 

Tudor Serbanescu

por Teresa Domingo

Partamos de la base de que no soy especialista en arte. La obra pictórica o bien me toca el sentimiento o me deja indiferente -¡malo!, no me ha sugerido nada. No es este el caso, como intentaré mostrar. Desde este punto de partida, me acerco a algunas obras de Tudor Serbanescu. Las relativas a La Dama y el Unicornio muestran un tema tradicional que vemos magníficamente representado en los tapices flamencos, datados en el siglo XV, expuestos en el Museo de Cluny. Todos ellos poseen una inmensa riqueza de colorido y de detalles.

De los seis sentidos que se admiten como representados allí, sólo el sexto, a mi entender, “À mon seul désir”, es decir, el amor o la comprensión, domina en los lienzos de Tudor, donde hay una compenetración aún mayor. No hay ningún elemento ajeno al tema, sino, antes bien destacan la sencillez y la tendencia a ir a lo básico y elemental. Por supuesto, también lo elemental en una obra plástica: la vista. El tacto se percibiría en la unión caballo-amazona.

 

May 222011
 

Michelangelo

por Fabianni Belemuski

Acabada ya la historia del siglo XX,acabada, o a punto de acabarse, tal como lo había predicho Fukuyama, la historia de la humanidad, el hombre ha entrado en una pendiente cuyo punto final es – paradójicamente – su completa deshumanización. El fin del hombre, dijo Foucault, el fin del hombre histórico, me atrevería a pronunciar yo, el fin del hombre que cuenta, que memoriza, que acontece en el mundo de un modo digno de contar, mágico, y el paso al homo natura, una creación tecnológica artificial, consecuencia horrorosa pero inevitable del desarrollo económico-tecnológico: bienvenido cuerpo sin órganos1.  Consecuencia del capital, de este sistema bondadoso cuyo saber principal ha sido excitar el deseo en vista del consumo posterior, invirtiendo el actuar existencial en producción: producción desenfrenada y consumo, creación de necesidad y consumo, producción de producción, producción y consumo esquizoides.

 

May 222011
 

EVARISTO  PÁRAMOS

por Diego Vadillo López

Si decimos: “Evaristo Páramos”, la gran mayoría se preguntará: “¿Quién es?”. Pero si abundamos: “Evaristo, el cantante de La Polla”, entonces muchos serán los que sepan de quien estamos hablando. Y es que el bueno de Evaristo lleva a sus espaldas tres décadas de vida artística y combativa. Muy conocidas son sus canciones irreverentes, instaladas ya gran parte de ellas en el acervo popular.

Puede resultar a priori extraño el presentar las letras de este iconoclasta como materia objeto de atención desde el análisis lírico o estético, por recrearse, precisamente, el interfecto, en lo procaz e irreverente. Pero lo cierto es que ese realismo crítico en que habitualmente se ejercita, lejos de ser  trivial, y pese a hacer frecuente uso (y abuso) del exabrupto (lo que encierra una actitud con un fin y un fondo subyacentes nada gratuitos), llega un   momento en el que tal realismo acaba por resultar lírico. Y el lirismo residirá en el estilo, diáfano y  certero hasta el punto de lograr trascender lo meramente real, alcanzando otro ámbito.

 

May 212011
 

Teatro de HemoficciónPresentación por Lorenzo Mijares

El Festival Internacional Hemoficción, fue creado por mi, Lorenzo Mijares. Comenzó a gestarse en Barcelona, luego de más de ocho años de labor incansable con la Hemoficción, iniciando en México con Déjame que te mate para ver si te  extraño, Mamá es loca o está poseída, Carne y tripas de gusano, entre otras y luego de  confirmar el impacto internacional llevando la ópera de Hemoficción, DeCachetitoRaspado de Juan Trigos R.  a países como Croacia y Rusia. Entonces decidí emigrar a España para continuar la labor. Acumulaba entonces puestas en escena de ópera y de teatro, participación en  diversos festivales internacionales, el número de adeptos crecía y crecía entre seguidores,  colaboradores y público general. Crecía también la prolífica y grandiosa invención musical de Juan Trigos R; la poesía dramática del genio Juan Trigos S; la alucinante obra plástica de  Luciano Trigos; y mi trabajo era cada vez mayor: crear un Festival que pudiese conjuntar toda esta labor descomunal me pareció natural.

 

May 212011
 

Julio Iglesias

por Diego Vadillo López

Si hay un intérprete que nos pueda sugerir a priori frivolidad, ese es Julio Iglesias, pero, a su vez, ha sido este quien nos ha ofrecido también  una de las piezas musicales de mayor calado y profundidad, y todo desde la sencillez. En las siguientes líneas trataremos de desentrañar una hipótesis que pareciera asida a lo paradójico. Resulta cercana en algunos aspectos ‘La vida sigue igual’ a las famosas Coplas de Jorge Manrique, por abordar la canción de Julio Iglesias universales   como el tempus fugit y la reversibilidad de todo exceptuando la muerte, que, por otra parte, acaba con todas las vanidades mundanas.

También alude Julio a la otredad: esas personas que verdaderamente merecen la pena, visto el   periplo con cierta perspectiva para poder incluir éxitos y fracasos (con objeto de cotejar, claro está). Enarbola un guiño de fraternidad pero, a la vez, emplaza a ser selectivo, sobre todo cuando las vacas son gordas.